Overview Effect, buscar el asombro de la visión general para captar la naturaleza de lo particular

El astronauta Edgar D. Mitchell, que voló con el Apolo 14 en 1971, fue el sexto ser humano en caminar sobre la Luna. Describió su misión como “un éxtasis de unidad”. La experiencia, dijo, le ofreció “una abrumadora sensación de conexión universal”. Mitchell, sintió un cambio. “Algo te pasa ahí fuera”, aseguró. “De repente, reconoces que la naturaleza del Universo no es cómo te la enseñaron. No solo vi la conexión, la sentí. Estaba abrumado por la sensación de extenderme física y mentalmente sobre el cosmos. Me di cuenta de que esta era una respuesta biológica de mi cerebro tratando de reorganizar y dar sentido a las maravillas que tuve el privilegio de ver”.

Es un sentimiento que une a una pequeña fracción de seres humanos, pero dentro de esta restringida comunidad está muy extendido. Muchos otros astronautas, de hecho, recordaron sentimientos igualmente abrumadores y de asombro al ver la Tierra desde el espacio. Ron Garan, que ha orbitado alrededor de la Tierra más de 2.800 veces, la llama “perspectiva orbital”. Dice que acceder a un punto de vista tan profundo lo ayudó a concentrarse en las cosas que realmente importaban en su vida diaria. Este cambio cognitivo atestiguado por los astronautas es tan común que incluso existe un nombre oficial: The Overview Effect (o ‘visión general’), según una definición acuñada por primera vez por el escritor y filósofo espacial Frank White en 1987.

El módulo ‘Cúpula’, instalado en la Estación Espacial Internacional como una especie de torre de control para actividades en exteriores, ofrece a los astronautas en órbita un punto de vista único. Con sus vidrieras y una visión directa y en el nadir de la Tierra, se ha convertido en un lugar de silenciosa introspección. Observando el planeta desde lejos, todo el contexto cambia. La psique, la emocionalidad y la espiritualidad parecen abrumadas por el cambio de perspectiva.

El asombro nos inunda de emociones positivas. Es como si nuestro cerebro estuviera estimulado por la belleza de la Tierra y despertaran sentimientos de trascendencia, espiritualidad, euforia y unidad con el planeta y sus habitantes. Muchos citan la fascinante variedad de colores exuberantes o la evidente falta de fronteras nacionales. Según algunos investigadores, el poderoso sentimiento de asombro vinculado a la visión general ayuda a las tripulaciones a encontrar armonía y equilibrio en el trabajo en equipo, porque las experiencias de este tipo generalmente se asocian con el bienestar, el comportamiento altruista y otras actitudes prosociales.

Los astronautas que lo experimentaron, aseguran haber cambiado profunda y permanentemente por el Overview Effect con modificaciones radicales en sus vidas y hábitos. De hecho, esta experiencia es tan poderosa que no se desvanece cuando los astronautas regresan a la Tierra. Es una nueva conciencia adquirida que cambia para siempre la percepción de la vida y el contexto en el que se actúa. Algunos científicos creen que todos deberían tener la oportunidad de experimentar esta sensación para poder evolucionar como especie y cambiar radicalmente la relación con los demás, con la naturaleza y el Universo.

El ser humano, por muy cínico que le haya vuelto el entorno en el que vive, nunca pierde la capacidad de asombro, solo hay que acordarse de buscarlo. “No subestimes el poder de la piel de gallina“, escribió Dacher Keltner, profesor de psicología en la Universidad de California, Berkeley. “Busca activamente experiencias que alimenten tu hambre de asombro”, alentó.

El principio fundamental que comparte el asombro terrenal con la perspectiva orbital es la capacidad de abrir horizontes y cambiar perspectivas. Cuando Yuri Gagarin, el primer hombre en volar al espacio en abril de 1961, regresó a la Tierra, declaró que no estaba tan impresionado por la inmensidad del Universo como por nuestro pequeño planeta. Al apartar la mirada de lo que ocupa nuestra atención diaria, podemos enmarcar nuestras circunstancias en un contexto más amplio y complejo, sacando otra definición y concepto de lo que solemos mirar de forma distraída. Si no cedemos al miedo, este tipo de asombro nos obliga a expandir nuestra conciencia.

Desafortunadamente, de 110 mil millones de personas que han vivido en la Tierra, solo unas 600 han podido verla desde el espacio. Sin embargo, para experimentar una “conciencia global instantánea”, una conexión profunda con el planeta y su gente, pero también, en última instancia, una mayor conciencia de nosotros mismos y nuestro papel en el contexto en el que vivimos, quizás no sea necesario ir al espacio. En la Tierra, varios grupos de científicos están tratando de recrear el Overview Effect con realidad virtual, también para fines terapéuticos.

Un equipo de trabajo está dirigido por Steven Pratscher, psicólogo e investigador de la Universidad de Missouri. Desde diciembre de 2019, trabajan para que un grupo de voluntarios pruebe el Overview Effect. Durante la experimentación, los sujetos se sumergen en un tanque de agua para imitar la sensación de flotar en el vacío, con media tonelada de sales de Epsom y un visor impermeable para realidad virtual que reproduce un vídeo de alta definición grabado por la startup de Silicon Valley, SpaceVR.

La fundación holandesa SpaceBuzz se creó para ofrecer el Overview Effect a los niños. Aprovechando las últimas tecnologías de realidad virtual y aumentada, los pequeños astronautas pueden viajar en el espacio y a bordo de un cohete de más de 15 metros de largo. El programa también tiene como objetivo preparar la generación del futuro y los nuevos embajadores del planeta Tierra.

Otro grupo del Reino Unido recientemente ha presentado el proyecto Virtual Reality Overview Effect (VROE). Un verdadero servicio psicológico profesional cuyo objetivo es llevar el cambio cognitivo y el bienestar experimentado por los astronautas a una audiencia más amplia.

En 1994, el famoso divulgador Carl Sagan resumió muy bien la experiencia del Overview Effect sin haberlo vivido nunca de primera mano. Comentó así una famosa foto que muestra la Tierra vista desde 6 mil millones de kilómetros, donde aparece como un punto azul pálido. “Nuestra ostentación, nuestra autoestima imaginaria, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida. Nuestro planeta es un punto solitario en la gran oscuridad cósmica envolvente. En nuestra oscuridad, en toda esta inmensidad, no hay indicios de que desde algún otro lugar nos pueda llegar ayuda para salvarnos de nosotros mismos”.

Cuando estamos plenamente presentes y conscientes de lo que estamos haciendo, obtenemos una nueva apreciación de nuestras actividades y de nuestro papel único en ellas. Asumir una perspectiva amplia y una visión general ayuda a comprender que todos los fracasos y los éxitos son temporales y que el objetivo principal es simplemente mejorar. No nos define un solo momento en el tiempo, sino toda una trayectoria al servicio del crecimiento y desarrollo continuo. Al mismo tiempo, para mejorar es esencial la presencia en el momento, estar enfocados y dedicados a una sola tarea a la vez.

Desafortunadamente, la mayoría de las veces caminamos con el piloto automático puesto, sin elegir deliberadamente hacia dónde o con qué intensidad dirigir nuestra atención. Para mantener la pasión, el motor de toda acción consciente, debemos eliminar las distracciones que roban nuestra atención y los pensamientos automáticos que normalmente llenan nuestra mente. Debemos buscar una visión diaria global, a través de la cual asumir un compromiso profundo con nosotros mismos y con los demás y convertirlo en el combustible de una pasión duradera.